Los lípidos son una parte importante de las funciones celulares y juegan un papel importante en el almacenamiento de energía, son precursores de hormonas y también actúan en el transporte de vitaminas solubles en grasa.

En todos los tejidos, especialmente las membranas celulares y células de grasa, hay componentes lípidos, tales como ácidos grasos (FA), que desempeña un papel importante en la estructura de la membrana celular, la producción de eicosanoides y los procesos metabólicos.

Los ácidos grasos Omega-3 y Omega-6 poliinsaturados son muy beneficiosos para la salud y, como el cuerpo no los produce, hay que introducirlos en la dieta. Estos ácidos tienen diversos efectos sobre la respuesta inflamatoria e inmune.

Los beneficios de Omega-3 en el cuerpo

omega3

Este ácido, considerado uno de las “grasas buenas” que comemos, se puede adquirir de forma diferente en cada fuente, como de origen vegetal (ácido alfa linolénico), aceites de linaza, girasol, soja u otro animal (ácido ácido docosahexaenoico y ácido eicosapentaenoico), a partir de pescados de aguas profundas, como el salmón, arenque, sardinas, etc.

Estas dos formas de Omega-3 tienen diferentes acciones en el cuerpo, tanto por ser importante, por lo tanto, el ideal es consumir las dos fuentes (aceites de pescado) con frecuencia.

Pero entonces, ¿por qué esto es tan importante ácido graso? ¿Qué es lo que hace a nuestro cuerpo?

Memoria, velocidad del pensamiento, estado de ánimo, todo esto puede ser influenciada por la presencia o ausencia de este ácido graso esencial nuestro cerebro!

Más de 20% del cerebro está formada por sustancias grasos que tienen funciones importantes. El Omega-3 es un componente de la membrana externa de las células del cerebro y todas las señales de los nervios de flujo a través de esta membrana, y la rápida transmisión de información si este ácido está presente.

Ya una deficiencia de omega-3 de la membrana hace que el cerebro se adapta a esta deficiencia y entonces se es una persona “perezosa”, por lo que las respuestas son más lentas y, si la situación se vuelve frecuente, el cerebro entiende que esta es una nueva forma de trabajar . A continuación, se tienen los problemas de memoria, dificultades de aprendizaje y los cambios de humor se vuelven constante.

El consumo regular de Omega-3 aporta los siguientes beneficios para el cerebro:

Uno de los beneficios de Omega-3 está relacionado con la optimización de las funciones de nuestro cerebro

Optimiza tu memoria, la concentración y la capacidad de reaccionar. Estos son sus beneficios:

  • buena concentración;
  • motivación;
  • reacción rápida;
  • buena memoria;
  • buenas habilidades motoras;
  • neutralización de la tensión.

Además de el cerebro, el ácido graso también beneficia a otras partes y funciones del cuerpo, tales como

  • Normaliza la circulación sanguínea y el ritmo cardíaco;
  • Previene enfermedades autoinmunes;
  • Control de la presión arterial;
  • Impide el desarrollo de procesos inflamatorios;
  • La lucha contra la osteoporosis;
  • Ayuda a disminuir los niveles de triglicéridos en la sangre.