Claves practicas para recuperar la energía y las ganas cuando sentimos que tenemos que “tirar de nosotros mismos” para ponernos en marcha, o estamos tan agotados que todo se nos hace cuesta arriba. “Trabajo, pareja, satisfacción personal… me siento débil y no logro resultados en ningunos de estos frentes”, dice Alberto E. “Mi vida es una continua lucha y ya no tengo fuerzas para seguir batallando”, lamenta Ana J. al igual que muchas otras personas, Alberto y Ana siguen luchando, avanzando y empujando, en un combate cotidiano consigo mismos y las circunstancias que les va agotando tanto física, emocional y psicológicamente. Están ya “quemados”, pero siguen metiendo en la hoguera del estrés y el desgaste nervioso.

Se dan cuenta que sus energías son limitadas, pero no paran para reponer fuerzas por que no pueden o no saben cómo hacerlo. El descanso es ¿la solución?, buen descanso, siestas breves, cafeína con moderación, buena hidratación y trabajar con la luz encendida son algunas medidas para mantenerse alerta y evitar desfallecer en las jornadas prolongadas y trabajos nocturnos o que requieran grandes esfuerzos intelectuales, según una revisión de estudios científicos efectuada por la revista ”Rehabilitation Nurse” (RN).

remedios para el agotamiento mental

Para evitar la fatiga y el sueño y mantener la efectividad y la atención en el trabajo RN propone, primero que la persona establezca si padece algún desorden en el sueño, “por muchas veces el implicado desconoce tal circunstancia”. “un inadecuado descanso conduce a un amplio rango de carencias cognitivas que incluyen la incapacidad para asimilar cosas nuevas, tomar decisiones de riesgo, mantener la atención o dormirse en situaciones extremas”, explica el trabajo de RN, que siguiere la siesta entre diez y veinte minutos, como un excelente remedio para combatir el sueño y mejorar la alerta.

Según otro experto, el doctor Miguel Pros Casas, miembro fundador de la asociación española de médicos naturistas, “la primera media para disponer de un sistema nervioso equilibrado y que se pueda reponer del esfuerzo diario, es procurarle un buen descanso”. Para dormir como un bebe hay que evitar acostarse demasiado tarde, lo cual dificulta que el descanso nocturno sea reparador, así como evitar cenas copiadas que dificulten la digestión y se traducen en sueño agitado y poco profundo.

Según pros, para conciliar el sueño y descansar mejor, basta con dar un paseo de media o una hora, tomar un baño caliente  o templado o un baño de pies de temperatura alterna o beber un vaso de leche con miel, antes de acostarse. Otras veces un factor muy influyente resulta ser el agotamiento psicológico puede provenir del desgaste mental y emocional que suponen ciertas luchas y del que hay que hacerse consciente, según la coach, entrenadora y asesora de crecimiento personal Mirian Subirana.

“¿hemos elegido bien la lucha en la que nos hemos metido?” ¿Merece la pena pagar el precio que nos supone? ¿Podemos reflexionar sobre las alternativas posibles? ¿Estamos tan absortos en conseguir el éxito que no somos capaces de dar un paso atrás para tomar distancia y observar con mayor objetividad si queremos estar ahí?, aconsejo preguntarse Subirana. “nuestro cansancio aumenta cuando, además de nuestras circunstancias le añadimos los pensamientos negativos y sentimientos de desanimo. Quizá no podemos cambiar lo que ocurre a nuestro alrededor, pero podemos decidir cual actitud adoptar y que permitir que ocupe nuestra mente. Aprendamos a crear nuestros pensamientos que elevan nuestro ánimo”, siguiere la entrenadora.

Revitalízate ya que no todo puede ser negativo. Existen conductas y hábitos revitalizantes que conviene culminar lo más posible, para recargar las baterías del cuerpo, las emociones y la mente, según explica Liz Wilde experta británica en salud y mantenimiento físico. Autora del libro “quiero revitalizarme” aconseja bañarse con luz natural porque es un nutriente imprescindible para nuestro sistema inmunitario. También recomienda asegurarse de pasar algún tiempo fuera de casa cada día y desasirse de las gafas de sol cuando la luz no sea demasiado intensa, para recibir toda la luz solar posible.

La terapia lumínica no solo levanta el ánimo, si no que facilita la síntesis de la vitamina D, que elabora nuestra propia piel cuando nos exponemos a los rayos solares, señala Wilde.

Según la experta británica, la presencia de vegetales tanto en el hogar como en la oficina puede ayudar a descompensar las radiaciones electromagnéticas que desprenden ordenadores y televisores. El oxigeno puro que producen las plantas también es tónico para los pulmones y el organismo en general. Como remedios para el agotamiento psicológico Wilde sugiere también practicar la respiración energizante , que debe ser lenta y profunda a partir del abdomen. A media que inspiramos nuestros pulmones se expanden para empujar el estomago hacia afuera y cuando espiramos, el estomago se contrae hasta expulsar el aire. Hay que echarse en el suelo y colocar una mano sobre el vientre para sentir la respiración.

Hidratación. Además “numerosos estudios relacionan la deshidratación con una disminución de la capacidad física o intelectual. Es más, la forma y tiempo de ingesta de agua también es importante para la mejora de las funciones motoras y cognitivas” explica el doctor Tomas Ortiz, catedrática de la facultad de la medicina de la universidad complutense de Madrid, en su libro “Neurociencia y educación”. “para poder llevar a cabo nuestras funciones, las neuronas necesitan tanto la nutrición como la hidratación. Alrededor de 80% de nuestro cerebro está compuesto de agua y este es el elemento más importante de las reacciones químicas que se producen dentro del mismo”, añade el especialista.