Un fenómeno que va en creciente aumento a nivel mundial es la obesidad infantil. La misma determina que cada vez un mayor número de niños, incluso de corta edad, tengan problemas de sobrepeso y obesidad.

Las causas de la obesidad infantil son múltiples, desde el consumo de alimentos no balanceados, prefiriendo la alimentación chatarra, hasta cambios en los hábitos.

La realización de deporte y actividad física ha disminuido en todos los niños en las últimas décadas, no constituyendo una prioridad a nivel educativo.

Los niños pasan muchas horas frente a la televisión y las pantallas de video juegos y computadora, no realizando actividad que impliquen movimientos y ejercicios aeróbicos.

Las familias cumplen un rol fundamental en prevenir la obesidad infantil, razón por la cual, se debe estimular desde pequeños la realización de actividad física acorde a su edad, la práctica de un deporte y la realización de una dieta balanceada.

Los beneficios del deporte no solamente se centrarán en mejorar su silueta y estética corporal sino que contribuirán a disminuir el riesgo de aparición de enfermedades cardíacas a mediana edad. Solamente realizando una acción preventiva desde pequeños se podrán lograr cambios importantes y permanentes buscando disminuir la obesidad infantil.