Desde hace muchos años se investigan los efectos de esta bebida sobre la salud. En opinión de un buen número de científicos, la investigación no ha aportado suficientes pruebas de que el consumo moderado de café represente un peligro considerable, o siquiera leve, para la salud.

El peor efecto atribuible a la cafeína entre los consumidores sanos es que puede causar adicción. Después de un lapso de abstinencia de entre 12 y 24 horas es posible que sobrevengan síntomas como dolor de cabeza, fatiga, depresión y dificultad para concentrarse.

Prácticamente hay acuerdo entre los especialistas en cuanto a que el consumo moderado de café (por moderado se entiende de dos a cuatro tazas al día) no es perjudicial. La ingestión de mayores cantidades, en cambio, se ha asociado en algunos estudios con la perdida de tejido óseo entre las mujeres. Otras investigaciones revelan que entre los hombres que padecen una hipertensión leve puede producirse un marcado aumento de la presión arterial con solo tomar dos o tres tazas.

Llamada 1,3,7  trimetilxantina por los químicos, la cafeína pertenece al grupo de las xantinas metiladas, sustancia que se encuentran en más de 60 productos vegetales, entre ellos el té, el café  el cacao. De efectos semejantes a los de las anfetaminas, pero menos potentes, la cafeína es un estimulante de los sistemas nerviosos simpatico que nos hace sentir despiertos y descansados.

Su doble acción sobre los vasos sanguíneos le confiere utilidad medicinal: por una parte, dilata las arterias coronarias, aumentando la circulación en el corazón; por la otra, constriñe las arterias de la cabeza, lo que alivia los accesos de migraña. Además, un estudio realizado hace poco por el doctor Vincent Tubiolo en el Centro Medico Harbor-Universidad de California en Los Ángeles concluyó tentativamente que 400 miligramos de cafeína al dia quizá alivien los síntomas de la fiebre del heno.

Pero la cafeína es solo uno de los casi 500 ingredientes del café. Lo cierto es que no hace mucho la absolvieron de uno de los efectos nocivos de esta bebida: aumentar la concentración de colesterol en la sangre. Esto, señalan los investigadores, no es efecto de la cafeína, sino de los aceites del grano. El peligro se elimina preparando el café con un filtro de papel, que retiene los aceites.

La tarea de identificar los efectos del café, con o sin cafeína, sobre la salud se complica por el hecho de que los bebedores de café son, en conjunto, muy distintos de quienes toman otras bebidas.

He aquí lo que hoy sabemos sobre los efectos del café en el organismo:

Trastornos Cardiacos. Los hombres que toman por lo menos cinco tazas de café al día corren mas peligro de contraer afecciones del corazón, en cambio, las mujeres que consumen hasta cinco tazas diarias no presentan este riesgo, aunque padezcan obstrucciones arteriales o arritmia. El café descafeinado ha ganado adeptos entre quienes prefieren prescindir del efecto estimulante de la cafeína, pero aprecian el sabor de la bebida y sus atributos sociales. No obstante, algunas investigaciones indican que la adopción de café descafeinado no repercute en una reducción del colesterol sanguíneo.

Cáncer. En los 80s se causo una alarma entre los consumidores de café al publicarse un informe que asociaba el consumo de esta bebida con el cáncer pancreático. Sin embargo, siete importantes estudios hechos posteriormente no pudieron confirmar esa relación, y en 1986 los que causaron el revuelo se retractaron. Se han producido sustos semejantes en relación con la fibrosis quística de la mama y el cáncer mamario. Pese a la amplia publicidad que se dio a relatos no científicos que atribuían al consumo de cafeína un papel en el desarrollo de dicha fibrosis, ningún estudio serio ha corroborado esta suposición de manera concluyente.

Osteoporosis. La cafeína tiene efectos perjudiciales en el metabolismo del calcio. Independientemente de otros factores que influyen en dicho metabolismo, como el ejercicio y el tabaquismo, las mujeres que consumen cafeína eliminan mas calcio en la orina y tienen menos densidad ósea que aquellas que no la consumen, por lo que son mas propensas a sufrir facturas.

Adelgazamiento. Es posible que la cafeína contribuya a adelgazar, ya que aumenta el ritmo de gastos de calorías del cuerpo. En un estudio realizado en Dinamarca con participantes voluntarios de peso normal se observo que este efecto persistía dos horas y media después de haber ingerido la cafeína en otro estudio se averiguo que bastan 100 miligramos de cafeína (una taza de café, mas o menos) para incrementar el ritmo metabólico en tres o cuatro por ciento; a mayor consumo, mayor incremento. El gasto de calorías aumenta aun mas si la ingestión de cafeína se añade el ejercicio.

La cafeína también tiene la virtud de mejorar el desempeño físico. Un estudio realizado en fechas recientes en Canadá indica que incluso una cantidad moderada de la sustancia aumenta marcadamente la capacidad para el ejercicio, pues ayuda a que los músculos utilicen la grasa corporal como combustible y trabajen más tiempo sin fatigarse.

Tomar café con moderación no parece plantear un riesgo para el individuo medio que goza de salud.