Los estilos de vida actuales con largas jornadas laborales y escaso tiempo para el disfrute personal predisponen al sedentarismo. En conjunto con la alimentación poco balanceada y el estrés por las condiciones familiares, laborales o sociales contribuyen a la aparición de múltiples problemas de salud, uno de ellos es la hipertensión arterial, conocido como presión alta.

La presión alta es multifactorial, existiendo varias acciones que podemos realizar para combatirla. Una de ellas es disminuir el consumo de sal en las comidas, además de incluir más frutas y verduras, en lugar de grasas.

El deporte puedo realizar una acción de combatir la presión alta, ya que mejora el rendimiento del corazón y los vasos sanguíneos. El ejercicio físico aeróbico es aquel que mejora el aparato cardiovascular, aquel que contribuye a que mayor cantidad de sangre circule por todo el organismo. Esta situación permite mejorar el funcionamiento del corazón, disminuir el colesterol y degradar la grasa de algunos tejidos.

El descenso del peso a través del ejercicio físico programado y frecuente contribuye a disminuir las cifras habituales de presión arterial. Hay que tener en cuenta, que no sólo constituye una terapia para combatir la presión alta, sino que constituye un gran elemento para su prevención. Se debe estimular la realización de deporte a los individuos desde que son pequeños.