El sobrepeso o la obesidad se producen por un desequilibrio entre las calorías ingeridas con la alimentación habitual y el gasto energético que realiza el cuerpo. Una ingesta abundante de alimentos con gran cantidad de calorías y/o una actitud sedentaria predisponen a la acumulación de tejido adiposo en nuestro cuerpo.

Para bajar de peso la realización de actividad física como forma de combatir el sedentarismo es un pilar del tratamiento. El método Pilates puede contribuir en lograr que la persona realice ejercicios con su cuerpo que permiten quemar grasa para obtener mayor cantidad de energía.

Existen distintos niveles de los ejercicios del método Pilates, que logran diferentes resultados en relación al gasto energético que producen. Hay que tener en cuenta que los ejercicios son aeróbicos y de baja intensidad, lo que determina que no adelgazan si se realizan de forma aislados. Contribuyen si su práctica es varias veces a la semana, se acompañan con un calentamiento previo de ejercicio aeróbico moderado junto a modificación de la dieta.

Es recomendable elegir aquellos ejercicios dentro del método Pilates que impliquen una mayor demanda física, permitiendo mayor actividad muscular, logrando la quema de más tejido adiposo para la obtención de la energía necesaria.