El paso de los años trae aparejado múltiples problemas de salud, uno de ellos es la aparición de dolor en los huesos y las articulaciones. La artritis es una enfermedad degenerativa que se caracteriza por inflamación y desgaste de la articulación.

La artritis tiene múltiples manifestación, la afectación puede ser particular o afectar a toda la articulación. Una de las más frecuentes es el desgaste del cartílago articular que recubren ambas superficies óseas, que determina que no rocen evitando lesiones y un movimiento más armónico.

La artritis se manifiesta por edema en la articulación afectada, dificultad en el movimiento, dolor al movilizar y en reposo, deformación de la articulación y temblor distal. La aparición de los síntomas de la artritis son progresivos y variables en cada persona, pero hay que tener en cuenta que pueden afectar severamente su movilidad y su calidad de vida.

La deformación que se producen en las articulaciones puede ser de gran magnitud por la pérdida de simetría en las superficies articulares de los huesos opuestos, llevando a una alteración estructuras de los extremos óseos.

El tratamiento de la artritis consiste en el reposo de la articulación y evitar movimientos repetitivos con la misma extremidad. Se puede aplicar frío local para disminuir la hinchazón y la inflamación.

El médico podría indicar el consumo de medicamentos antiinflamatorios que permiten disminuir al mínimo posible la inflamación articular. El avance de la enfermedad es progresivo, se debe iniciar un tratamiento para lograr mejorar la calidad de vida, disminuyendo la dependencia.