Existen varios tipos de artritis, una de ellos es la gota. Este problema de salud se caracteriza porque las articulaciones se inflaman, adquiriendo una coloración rojiza, estando calientes al tacto, dificultado el movimiento y produciendo edema local. La inflamación de las articulaciones en la gota se produce por alta concentración de ácido úrico a nivel sanguíneo.

La gota es características de los hombres, que consumen alcohol y que tienen antecedentes familiares. Las causas son multifactoriales pero se vincula a una dificultad en el manejo del ácido úrico, que puede caracterizarse por un elevado aporte a través de la dieta o una dificultad en su eliminación normal del cuerpo.

Las articulaciones más afectadas por gota son la de los miembros inferiores, destacándose el dedo gordo del pie, talones y rodillas.

La inflamación se reduce en algunos días luego de iniciado, pero se requiere realizar un tratamiento dietético para reducir el consumo de alimentos con alto aporte de ácido úrico. Además el médico realizará un examen en sangre para valorar la cantidad exacta de ácido úrico para evaluar la posibilidad de incluir un tratamiento para favorecer su eliminación.

Luego del mejoramiento de la articulación, el tratamiento debe continuar para prevenir su nueva aparición en la misma u otra articulación. Solamente llegando a niveles adecuados de ácido úrico se logrará evitar la progresión de la gota.

Si no se trata la enfermedad, cada vez serán más frecuentes los dolores de las articulaciones así como puede aparecer litiasis renal, es decir, cálculos en los riñones por la eliminación de ácido úrico.