El tórax forma parte del tronco, en dicho sector corporal se encuentran varios órganos vitales para la vida, como es el corazón, grandes vasos arteriales y venosos, además de los pulmones. El tórax está protegido por una estructura ósea denominada caja torácica, compuesta por el esternón al frente, las costillas a los lados y la columna vertebral detrás. Por encima se encuentran las clavículas y los músculos del cuello, por debajo el tórax es cerrado por el diafragma.

Frente a traumatismos toráxicos de entidad es posible sufrir una fractura de costillas. Las mismas son huesos largos, que pueden sufrir una fractura a lo largo de su extensión por un golpe fuerte u otro tipo de impacto directo sobre el tórax.

Es habitual la fractura de varias costillas de un mismo lado a la vez. Es un problema óseo que produce gran dolor, porque se ve estimulado con cada respiración que se produce.

El tratamiento consiste en realización de reposo, evitando dormir del lado afectado. Además se debe tomar analgésicos fuertes que sólo podrá indicar el médico para garantizar que no haya dolor. La resolución de las fracturas de costillas ocurre sólo, por un simple mecanismo que permite reconstruir la porción de discontinuidad ósea que se produjo.

El proceso de recuperación de fracturas de costillas puede llevar hasta 4 a 5 semanas, dependiendo de la cantidad de trazos de fracturas que presente cada hueso. Cumplir con la recuperación y las indicaciones médicas son de vital importancia para asegurar una restitución a la perfección de las costillas afectadas.