Actualmente las jornadas de trabajo se extiendo por varias horas al día, que implican un gran esfuerzo no sólo mental sino físico. El trabajo en la oficina supone una gran demanda sobre nuestro aparato osteoarticular, lo que predispone a la aparición de molestias y dolores.

Un problema frecuente es el dolor de espalda, que traduce una sobrecarga en los músculos axiales que mantienen nuestra posición erguida. Hay que tener en cuenta que varios músculos trabajan de forma alternada pero permanente para mantener nuestra postura erecta, en caso de estar varias horas sentado no se permite una adecuada movilidad muscular predisponiendo a la aparición de contracturas musculares y dolores.

El dolor de espalda puede ser constante o aparecer frente al movimiento, se debe realizar una adecuada higiene de columna, manteniendo una correcta postura para evitar problemas.

El dolor generalmente calma al poco tiempo, pero puede presentarse más seguido en el correr de la semana, razón por la cual, se debe propiciar un mayor cuidado de nuestra espalda. La toma de analgésicos comunes y antiinflamatorios produce un buen efecto calmante, pero no debe abusarse de la medicación por sus efectos adversos.

Realizar actividad física aeróbica permite mejorar la flexibilidad y movilidad muscular, obteniendo mejores resultados a mediano plazo.

Disminuir el estrés también contribuye, porque evita las contracturas tensiones que se producen en los músculos a lo largo de toda la columna vertebral. Tener tiempo para realizar actividades que disfrutemos es de vital importancia, preferentemente al aire libre para mejorar el contacto con nuestro entorno natural.