Todo deportista en su carrera sufre molestias musculares en distintas partes del cuerpo. Esto es debido al desgaste de nuestro cuerpo cuando es sometido a deportes intensos que se practican con mucha regularidad. Entre ellos, el más frecuente y grave es el dolor de espalda, cuyos efectos suelen persistir durante mucho tiempo si no se hace una correcta rehabilitación.

Es cierto que existen casos en que con dejar de realizar ejercicio durante algunos días y reposar, podremos recuperarnos sin que pase a mayores, pero en otras ocasiones no sólo la lesión no mejora, sino que incluso se va agravando con el tiempo. Por supuesto, lo primero que debemos hacer es visitar a un fisioterapeuta, pero esto no siempre garantiza el que pueda curar nuestra lesión a no ser que recurramos a él de forma muy continuada.

 

Otra opción es poder acceder a algunas sesiones de masajes que nos ayuden a relajar todo el cuerpo, últimamente en mi caso personal he probado con los masajes en Leon, una clínica de fisioterapia ubicada en León (España) que se especializan en todos estos trabajos que necesitamos para el cuerpo.

Adicional a los masajes, he estado haciendo también Pilates en Leon (la cínica que les comenté antes) probando algunos ejercicios de posturas con algunas modificaciones que corren por ese lado de Europa, en breve les contaré un poco más.

Volviendo a los ejercicios, se le puede sumar a los masajes y a los ejercicios de Pilates los ejercicios de hidroterapia para combatir el dolor de espalda que cada vez son más populares. Éstos, se realizan en piscinas tanto de agua templada como de agua fría; suelen ser ejercicios muy poco agresivos, por lo que en muchas ocasiones alivian el dolor y mejoran nuestra circulación sanguínea, es recomendable que también los acompañen con una sesión de masajes.

Otra recomendación importante, tanto para prevenir como para no agravar los dolores de espalda, consiste en realizar correctamente los ejercicios de estiramiento e incluso pasar a realizar algunos específicos para la espalda. Con ellos, aumentaremos el rango de movilidad y disminuiremos el dolor postural, reduciendo las contracturas musculares y aumentando nuestro rendimiento deportivo. Estos tipos de ejercicios posturales son muy comunes en Pilates, de hecho es la base del Método Pilates.

Un ejercicio muy común es tumbarse boca arriba, flexionando una rodilla hasta donde podamos sujetándola con nuestra mano y permaneciendo en esta posición durante unos 30 segundos.

Otro ejercicio, de nuevo tumbados boca arriba, consiste en flexionar la cadera y la rodilla 90 grados hacia uno de los lados de nuestro cuerpo, nos ayudamos también con la mano para llevar la pierna al otro lado del cuerpo.

Éstos y otros ejercicios de estiramiento son fundamentales y no debemos comenzar nuestro entrenamiento sin recurrir a ellos. Tengan en cuenta que si no están interiorizados con los ejercicios de cualquier tipo, lo mejor es hacerlos siempre supervisados por un profesional.