Los tendones forman parte de nuestro aparato locomotor que permite realizar una gran amplitud de movimientos. Los mismos actúan en conjunto con músculos y huesos de manera coordinada. Los huesos son estructuras de resistencia, que son movidas gracias a los músculos y tendones, en coordinación con las articulaciones. Este aparato es complejo y requiere un cuidado particular para evitar problemas como la tendinitis.

La tendinitis se define como la inflamación de los tendones productos de varios factores, el que mayor peso tiene es la realización de movimientos repetidos a lo largo de muchas horas diarias. La tendinitis generalmente afecta a las manos y antebrazos, por ser los sectores del cuerpo que más se utilizan en el movimiento.

El uso reiterado y repetitivo produce una demanda exagerada sobre los tendones, lo que determina su inflamación, la misma se presenta como hinchazón, enrojecimiento y dolor en la zona. Además de acompaña de dificultad para movilizar el sector afectado.

Para evitar la tendinitis se deben realizar ejercicios localizados de baja intensidad, que permitan aumentar la movilidad del sector afectado. Además realizar algunos movimientos diferentes cuando estemos realizando una larga jornada laboral repetitiva. Cambiar de posición el sector cada 30 minutos puede ser una gran estrategia para prevenir la tendinitis.