Realizar actividad física implica una serie de cambios a nivel del cuerpo. El corazón tiene que aumentar su actividad que realizar de forma continua para cumplir con los requerimientos del organismo, al igual que la respiración se ve modificada.

El calentamiento es el periodo previo a la actividad física intensa, durante el cual se realizan ejercicios suaves para que el cuerpo se vaya adaptando con tiempo, para no comenzar el ejercicio bruscamente.

Si no realizamos un calentamiento previo, los músculos no reciben la suficiente cantidad de oxígeno que es traído por la sangre llevando a un mecanismo de obtención de energía anaeróbico (es decir, sin aporte de oxígeno) lo que produce compuestos tóxicos. Estos compuestos se acumulan y desencadenan calambres musculares intensos.

Los deportistas entrenados conocen bien este fenómeno que desencadena los calambres en los miembros inferiores por lo que cumplen estrictamente con un buen tiempo de calentamiento corporal. Esta preparación tiene que extenderse entre un mínimo de 10 minutos hasta media hora, dependiendo del estado físico de la persona y el tipo de actividad física que vaya a realizarse.

Esta práctica contribuye a evitar problemas posteriores de calambres, caídas y posibles traumatismos en la práctica de un deporte de competición.