Los tendones son estructuras que conforman el aparato osteoarticular, los mismos comunican los músculos entre sí y con los huesos. El tendón permite transmitir toda la fuerza ejercida por un músculo y transmitir a un hueso para producir un movimiento determinado de la articulación.

Un tendón muy conocido, a lo largo de la historia, es el tendón de Aquiles, el cual une al músculo gemelo y calcáneo de la pierna con el hueso calcáneo del pie.

Los músculos gemelo y calcáneo constituyen los músculos del sector posterior de la pierna, los que son frecuentemente lesionados en la práctica de actividad física intensa o un deporte de alto impacto. Se caracteriza por presentar un dolor intenso que nos impide seguir caminando o corriendo. En otras situaciones se puede producir una inflamación del tendón de Aquiles por una sobré distensión generalmente vinculada a un esguince de tobillo.

Conocer la posibilidad de lesión del tendón de Aquiles permite la realización de una adecuada entrada en calor, para evitar desgarros musculares frente al esfuerzo físico que implica un deporte de moderada intensidad.

La utilización de un calzado deportivo adecuado contribuye a disminuir la posibilidad de sufrir lesiones osteoarticulares en las piernas y la columna.