Toda rutina de ejercicio en el gimnasio implica la repetición de cada ejercicio para la ejercitación muscular. Para cada tipo de grupo muscular trabajado hay un ejercicio y un aparato diseñado para utilizarse con un peso graduado.

Se deberá seleccionar el peso adecuado para cada persona, teniendo en cuenta la cantidad de repeticiones del ejercicio, el entrenamiento y la musculatura que se vaya a trabajar.

Hay que tener en cuenta que los músculos poseen diferentes fibras musculares, que conociendo sus diferencias nos permitirá obtener el máximo beneficio al momento de decidir el número de repeticiones a realizar en cada serie.

Las fibras rojas son de contracción lenta, se caracterizan por presentar una larga latencia para su fatiga porque poseen gran reserva energía.

En cambio, las fibras musculares blancas de contracción rápida pero se cansan rápidamente.

Cada músculo de nuestro cuerpo tiene ambos tipos de fibras musculares, blancas y rojas. Para lograr un mayor trabajo de las fibras rojas se deberá realizar muchas repeticiones para lograr su mejor desarrollo, porque tienen gran capacidad de evitar su fatiga.

Por otra parte, la realización de pocas serios con mayor peso se trabajan más las fibras blancas, que contribuyen a la resistencia muscular.