La tercera edad es una etapa de la vida en que la persona deja de trabajar, en algunas sociedades este periodo de la vida adquiere una gran relevancia.

En cambio, en la sociedad moderna, la tercera edad no ocupa un lugar de relevancia. Generalmente se cree que las actividades que realicen deben ir decreciendo para evitar problemas o enfermedades. Desde el punto de vista médico la actividad física es vital para lograr un mejor funcionamiento corporal y una vitalidad acorde.

Hay que tener en cuenta que toda persona de la tercera edad puede realizar ejercicio, siempre teniendo en cuenta sus limitaciones físicas. Si la persona ya venía haciendo actividad física es una continuidad en su entrenamiento.

En cambio, si la persona nunca realizó ejercicios físicos, el inicio debe ser gradual y comenzando por sesiones cortas de actividad física. El incremento en la frecuencia y la carga de esfuerzo debe realizar de forma progresiva y lenta.

También hay que tener en cuenta, que las personas de la tercera edad no pueden realizar todo tipo de movimientos, un entrenador profesional deberá orientarlas en que actividades de ejercitación pueden realizar. La formación de grupos de gimnasia es una buena alternativa para potenciar la integración además del ejercicio físico.