La tecnología invade a la sociedad, la misma la encontramos en todos los ambientes de nuestra vida. La actividad física no es ajena a estar nueva realidad, existen diversos equipos que ofrecen la posibilidad de ejercitarse sin movernos de nuestra casa.

Las cintas para correr son un ejemplo, las mismas permiten desde caminar, trotar o correr a la velocidad que elija la persona, siempre en un contexto de seguridad.

Las ventajas de las cintas para correr es que no implican salir de nuestra casa o del gimnasio para correr varios kilómetros, se puede regular la velocidad deseada, además que no nos expone a las condiciones ambientales, las cuales son muy cambiantes.

También permite conversas entre diversas personas que estén utilizando las cintas para caminar al mismo tiempo en un gimnasio, favoreciendo la interacción social.

Sin duda que las cintas para correr o caminar han sido un gran avance, que favorecen y facilitan la realización de actividad física. La desventaja es que no todas las personas se acostumbran a su utilización, requieren de energía eléctrica, que en algún momento puede no estar disponible. Su elevado costo es una gran limitante de las cintas para correr, lo que ha impedido que sea un artefacto presente en todos los hogares.