Tener una barriga o panza lisa es una necesidad hoy en día, y esto se debe a la persistente fomento que se hace de tener un cuerpo escultural, en el que hay que tener todos los músculos bien definidos. Mas que nunca vemos hombre en las películas, comerciales, revistas y la televisión mostrando su figura sin nada de grasa en esa parte del cuerpo. Muchas mujeres dicen que es lo primero en que se fijan en un hombre y que para ellas es tan bien un reflejo de lo disciplinado que es un hombre.

A continuación te mostramos un listado poco común de cosas que debes de hacer para poder presumir de un abdomen plano.

  1. Respira bien. Cada vez tú que inhalas, puedes preparar los músculos del abdomen sin advertirlo. Si te instruyes a respirar con técnicas de yoga (respiración abdominal) con cada inspiración (sacar barriga) y espiración (meter barriga), lograrás manejar los músculos pectorales, pélvicos y abdominales a la vez, de forma inconsciente. Cada día respiras entre 11,000 y 14,000 veces, y puedes usar tus músculos abdominales cada vez. Es muy posible que no hallarás una rutina de abdominales más relajante y sencilla de realizar.
  2. Masajes con aceites. Tu barriga será de nuevo plana y tonificada si cada día haces un masaje de aceites con esencias especiales.
  3. Súmete y saca el pecho. Párate enfrente de un espejo y mira tu postura. Trata de enderezar la espalda efectivamente, sin exceder. Te aseguro que se te nota menos panza. Por igual si practicas todos los días el meter la barriga, te darás cuenta de que no sólo te librarás de los dolores de espalda, sino, que por igual tonificarás tus músculos abdominales y podrás tener una mejor silueta.
  4. Embárrate. Cubrir tu cuerpo en algas y barros, produce un efecto muy eficaz para reducir unas tallas y es unos buenos adelgazantes. Las algas contienen muchos elementos mucilaginosos, minerales y oligoelementos. Se usan para tonificar la figura, porque tienen un efecto depurativo, anticelulítico, adelgazante, ayudan la movilización y eliminación de las toxinas, y tienen una labor descongestiva. Son muy altas en yodo, que incita el metabolismo de los tejidos. Los fangos o lodos tienen una acción antiinflamatoria y astrigente. Sirven para separar las toxinas y son muy cómodas de emplear en forma de cataplasmas sobre la zona abdominal. Puedes hallarlas dispuestas de arcilla, algas, e incluso ambas, en tiendas de herbodietetica y cosmética.
  5. Toma mucho té. En China se conocen diferentes variedades de té, cada uno con propiedades antioxidantes y que son muy buenas para la salud. El té marrón o té Pu-Erh es un post-fermentado de color rojizo y aroma muy peculiar. Se le conoce como el destructor de grasas, porque ayuda a la eliminación de los kilos de grasa sobrantes, nivela el colesterol y regula el metabolismo del hígado.
  6. Toma tisanas. En el pasado, las plantas medicinales se usaban a menudo, las abuela tenían siempre a mano en la cocina una mezcla de hierbas para calmar y hacer infusiones a los niños, en cuanto se les hinchaba el vientre. La sabiduría popular era consciente de que la hinchazón abdominal era sinónimo de malas digestiones y problemas que había que solucionar cuanto antes. Una de las plantas más populares de nuestras abuelas es la manzanilla, una flor con propiedades antiinflamatorias, digestivas y carminativas. Puedes tomar esta infusión de manzanilla con otras hierbas digestivas como diente de león, menta, semillas de hinojo, etc., hasta encontrar tu mezcla “desinfla-barriga”.
  7. El peligro oculto de las ensaladas. Hay personas que se alimentan con ensaladas muy bajas en calorías, y sin embargo, no pierden ni un centímetro de cintura. El misterio suele estar en las lechugas, a pesar de su bajo contenido calórico (18 calorías por 100 g), el látex del tronco de las lechugas contiene una sustancia sedante, por la que era considerada el “opio de los pobres”. La lechuga (especialmente hervida) ayuda a dormir, pero enlentece el metabolismo y provoca gases y retención de fluidos en algunas personas. Si es tu caso, cambia las lechugas de las ensaladas (escarolas, endibias, hoja de roble, oruga, etc.) por verduras más diuréticas como: cebollas, espinacas, pepino, berros, zanahorias, perejil y apio.
  8. No te comas el aire. Si comes en cinco minutos, tu barriga lo nota. Una de las consecuencias más comunes de comer deprisa es la aerofagia, es decir, los gases provocados por ingerir demasiado aire en las comidas. El aire no alimenta, pero ocupa espacio en tu estomago y entorpece la digestión. Es preferible que pongas a trabajar duro a los potentes músculos mandibulares, para digerir bien los alimentos, tragar la mínima cantidad de aire posible y dejar hacer su trabajo al sistema digestivo.
  9. Adelgaza durmiendo. El descanso es parte fundamental de la vida sana. Si no respetas las horas de sueño, no solo tendrás problemas para mantenerte despierto y vital durante el día, también ganarás mas kilos con facilidad. Las personas que no duermen suficientes horas (entre 6 y 8) suelen tener ataques compulsivos de hambre, comen alimentos más grasos y tienen problemas para sentirse saciados después de comer. Intenta dormir mejor, descansando cada noche, o recupera el sueño perdido con una pequeña siesta. Te resultara amaas fácil perder peso, especialmente de la zona abdominal, la que más sufre la tensión nerviosa.

10. Sigue un diario de las comidas. Hay una forma muy fácil de comprobar cuales alimentos te hinchan e impiden lucir abdominales. Apunta en una agenda lo que comes durante una semana, y mide el contorno de tu cintura cada noche y cada mañana. Te sorprenderá comprobar que hay días que te levantas con menos contorno de cintura, mientras otros parecen un globo. Fíjate en lo que has comido el día anterior, cada persona suele tener una pequeña intolerancia o alergia a algún alimento especifico. Puede que estés tomando un yogur desnatado con manzana para cenar y perder peso, y no pierdas un gramo de cintura porque los lácteos te sientan mal, y en cambio, las legumbres te sientan de maravilla. Encuentra los alimentos que te sientan mal.

11. Visualiza tu esbelto abdomen. Aunque te parezca una tontería, hay estudios científicos que demuestran que basta pensar en un musculo realizando un esfuerzo, para que el cerebro envié impulsos nerviosos a las células musculares, y sin realizar un movimiento, se consiga tonificar una zona. No te cuesta nada probar, dedica cinco minutos cada dia a imaginar que estas haciendo abdominales, y visualizar un estomago plano y tonificado. No solo te ahorrarás la ducha del gimnasio, también mejorarás tu autoestima.

12. Jugo Diurético. Los vegetales y las frutas son ricos en potasio, un mineral que ayuda a eliminar la retención de agua, con la ventaja que aportan minerales y vitaminas extra. Este jugo te ayudara a limpiar las toxinas, limpiar los riñones y a descomponer las grasas.

13. Distingue las fibras. Hay varios tipos de fibra, básicamente insoluble y soluble. Los alimentos con alto contenido en fibra insoluble, como las legumbres, repollo, coliflor y coles, no se digieren y se eliminan por las heces. En el trayecto, la flora intestinal trabaja sobre esta fibra insoluble y se produce más cantidad de gas. Para tener un estomago plano, sin dejar de tomar estos alimentos, hay algunos trucos:

  • Toma los alimentos ricos en fibra en cantidades pequeñas.
  • Añade alga kombu al cocer legumbres y verduras flatulentas.
  • Añade semillas de hinojo, eneldo o anís a las comidas.

Si tu problema está en que retienes agua, toma alimentos ricos en fibras solubles como la pectina de las manzanas. Este tipo de fibra atrae el agua y se hincha, eliminando el exceso de líquido en las heces. Si no estas acostumbrado a tomar estas frutas ricas en pecticina, empieza gradualmente para acostumbrar al organismo.

14. Una infusión para los gases. Es un litro de agua hirviendo pon una cucharadita de cada una de estas plantas medicinales: semillas de hinojo, hojas de menta, flores de manzanilla, flor de azahar y semillas de anís verde. Se hace por la mañana y se toma el primer vaso en ayunas, los tres restantes después de cada comida. Tus problemas de gases se irán solucionando, y tu abdomen se desinflará.

15. Anticípate a tus ciclos. No solo las mujeres tienen ciclo menstrual cada 26 a 30 días que les hace retener líquidos. Aunque los hombres no ovulan, también experimentan ciclos hormonales masculinos cada 45 o 50 días. Tanto los estrógenos como la testosterona provocan retención de líquidos en los tejidos. Para las mujeres es fácil identificar el momento, basta anticiparse a la menstruación y tomar alimentos diuréticos tres o cuatro días antes. Los hombres no lo tienen tan fácil: para conocer sus ciclos hormonales, deben medirse el contorno de la cadera, cintura, brazos y músculos cada día durante tres meses como mínimo. Con las medidas en centímetros, se realizan cuatro graficas en papel milimetrado. Con los resultados, se puede comprobar que hay días en los que el cuerpo aparece mas hinchado. Se cuentan los días entre pico y pico de máxima anchura y se puede tener una idea aproximada de la duración del ciclo hormonal masculino (siempre que en esos tres meses no haya habido cambios de peso por la dieta).

16. Prueba el Yoga. El yoga tiene muchas posturas que tonifican la zona abdominal y ayudan a realizar la digestión, lo que con la práctica ayuda a estilizar tu vientre. La mayoría de las posturas sentadas ayudan a tu estomago.

17. Vuelve a lo integral. La pasta, los bizcochos, el pan blanco, las galletas, etc., se fabrican con harina blanca o refinada, muy agradable al paladar, pero muy pobre en fibra y nutrientes. La harina blanca o refinada puede provocar hinchazón abdominal. Aumenta los alimentos ricos en harina integral (pasta morena, galletas integrales, pan de cereales, etc.) para volver a tener cintura.

18. Controla tu estreñimiento. Es muy importante que vayas al baño cada día. El estreñimiento es una de las causas más comunes de un abdomen hinchado. Si tu alimentación es rica en fibra, verduras, hortalizas, bebes agua y cumples todas las reglas, pero no consigues regularizar el intestino, tomate el asunto en serio. Visita al medico, y reeduca al intestino como si fueras un niño, sentándote todos los días a la misma hora en el baño, hasta que consigas funcionar como un reloj. En cuanto empieces, notaras como desaparece tu hinchazón.

Muévete. Si quieres lucir un estomago plano, estos consejos te van a ayudar, pero si lo que quieres lucir es un lavadero, hay que ir al gimnasio a hacer abdominales, y eliminar la capa de grasa tras la que se esconden en muchas ocasiones. Es muy importante que realices ejercicio aeróbico para conseguir quemar la grasa que te sobra. Correr, montar en bicicletas, natación, andar a ritmo rápido, remo, spinning, etc., son los que mas calorías queman por hora y te ayudan a perder peso, incluso sin dieta.