Existen múltiples deportes para ser practicados de forma amateur o profesional, depende de los gustos individuales, de la disponibilidad de realización y los costos que implique.

Pero existe un aspecto fundamental a valorar en la realización de un deporte que es la pasión. Para muchas personas realizar un determinado deporte le implica un desafío personal con un disfrute de la situación que no le aporta otras actividades de su vida. En estos casos, el deporte es mucho más que una actividad para cultivar y desarrollar el físico.

La pasión por el deporte es aportada por la generación de endorfinas, unas sustancias que generan satisfacción a nivel cerebral, aumenta nuestra autoestima y ayuda a combatir la depresión.

La pasión genera un estado sicológico que predispone a obtener los mejores resultados en el deporte practicado, fomentando el sentido y el trabajo en equipo. Constituye un aspecto vital a tener en cuenta en aquellos deportes que se practican en equipos, que requieren de un capitán que sea capaz de ser un líder carismático buscando el éxito y la satisfacción de todos. Esta cualidad debe ser detectada en el deportista y estimulada para su mejor desarrollo profesional buscando los mejores resultados deportivos a largo plazo.