Nuevos tratamientos que anteriormente se consideraban exóticos y raros, se están usando hoy en muchos importantes hospitales del mundo.  Por regla general, se considera crónico cualquier dolor que persiste más de tres meses, ya sea debido a una lesión o a una enfermedad progresiva. Aunque este tipo de dolor que a menudo llega a durar años, suele combatirse con fármacos potentes, estos no siempre dan resultado. Cierto estudio patrocinado por una compañía farmacéutica reveló que 44 por ciento de las personas que sufrían dolor crónico leve o moderado no mejoraban con los analgésicos.

Algunos medicamentos alivian el dolor, pero pueden alterar la concentración y el sueño. Pero aun, el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroides, los cuales se venden sin necesidad de receta o se prescriben en dosis fuertes, pueden causar enfermedades graves.

Hoy muchas de las principales clínicas de tratamiento del dolor crónico alientan a los pacientes a combatirlo con terapias que prescinden del uso de medicina. En importantes hospitales se está recurriendo a técnicas que antes se consideraban exóticas, como la autorregulación fisiológica y la meditación, lo cual ha dado esperanza de alivio a muchas personas.

He aquí una breve descripción de las más prometedoras terapias que prescinden del uso de fármacos:

–       Autorregulación Fisiológica. Algunas personas que padecen estrés tensan los músculos de la cabeza y de la cara, lo cual puede provocar jaqueca; otras experimentan dilatación y contracción de vasos sanguíneos, lo que suele causar migraña. La autorregulación fisiológica consiste en usar ciertos estímulos (como sonidos y luces intermitentes producidos por un aparato electrónico) para ensenar a la persona a controlar esas respuestas involuntarias o inconscientes.

Dos modalidades de esta terapia son la térmica y la electromiografía. En la primera se usa un aparato que indica la temperatura de la piel de las manos y sirve sobre todo para combatir la migraña; en la segunda se emplea otro aparato que mide la tensión muscular y es eficaz para aliviar la jaqueca causada por tensión, así como el dolor de mandíbulas, cuello y hombros. En un estudio hecho con personas aquejadas de dolor de cabeza crónico que se sometieron a entre 6 y 20 sesiones de autorregulación, se observo una disminución de 75 por ciento en el numero de visitas al medico motivadas por esa causa, en promedio, y de 56 por ciento en el uso de fármacos.

–       Meditación Analítica. Quienes sufren dolor crónico suelen pensar: “voy a tener esto toda la vida; es irremediable”. Tal idea a menudo exageraba el dolor. La meditación analítica ayuda a la persona a hacerse consciente de sus pensamientos y de cómo repercuten en su vida. Muchos de quienes aprenden a meditar afirman sentir menos dolor.

–       Acupuntura. Aunque esta técnica se usa en China desde hace miles de años para aliviar el dolor, muchos médicos occidentales aun dudan de su eficiencia. La acupuntura se basa en la creencia de que el dolor se debe a un desequilibrio entre dos fuerzas corporales, el yin y el yang, y que este puede corregirse insertando agujas en ciertos puntos del cuerpo. Pese a la controversia, muchos médicos de importantes centros de salud recomiendan esta terapia cada vez con más frecuencia. Y los pacientes afirman que da resultado.

En síntesis, sea cual sea la terapia a la que decida someterse, recuerde que nadie conoce mejor que tu, tu propio cuerpo. Si un tratamiento le parece bueno, pruébalo; su dudas de su seguridad o eficacia, evítalo.