La práctica de deportes genera una gran satisfacción grupal y personal, además de beneficios en el organismo. En algunas ocasiones puede presentarse una lesión deportiva, producto de un movimiento inadecuado o una causa externa, ya sea un golpe de otro jugador o condiciones del espacio deportivo.

Depende del grado de la lesión deportiva es el tratamiento que se deberá iniciar, ocupando la rehabilitación un espacio fundamental. No solamente se tiene que solucionar la lesión, sino que hay que preparar el sector afectado y al resto del organismo para retomar la práctica del deporte.

La rehabilitación implica la realización de ejercicios que permitan recuperar la movilidad y no perder masa muscular. La rehabilitación puede también la realización de masajes. La rehabilitación en una piscina incluye varias ventajas, dentro de las que se destacan, menor peso del cuerpo que permite realizar más movimientos con la zona afectada.

El agua caliente estimula la circulación propia de los músculos, contribuye a disminuir la inflamación de la zona y evita nuevas lesiones.

Es necesario contar con un profesional capacitado en rehabilitación deportiva para que pueda llevar a cabo el tratamiento indicado por el médico y manejar la piscina como una alternativa que permitirá obtener mejores resultados y una solución más rápida del problema.