El miso se ha convertido recientemente en uno de los alimentos de moda a la vez que está siendo utilizado en una gran variedad de maneras por los chefs para añadir ese misterioso sabor umami. Sin embargo, los curanderos orientales han empleado este “súper alimento” durante siglos como una herramienta para reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, contribuir a la salud en general y añadir un sabor excepcional y profundo a su comida. Y, a pesar de que tomó un par de miles de años, la investigación científica ha demostrado que el uso diario de miso puede ser una medicina potente en la lucha contra una variedad de enfermedades occidentales.

propiedades del miso

Mientras que para mí simplemente oír sobre el poder curativo de miso fue suficiente estímulo para probarlo, la revisión de estos tres secretos de su poder que cualquiera quiera hacerlo.

1. Un baluarte de la salud

Los beneficios de miso empiezan con su completo perfil de nutrientes. El miso es una gran fuente de hierro, calcio, potasio, vitaminas B y proteínas. El miso, que está hecho de soja fermentada, debe ser considerado una fuente importante de proteínas para los herbívoros y carnívoros por igual.

2. Exterminador de enfermedades

El miso, además no es amigo de la enfermedad como estilo de vida, algo cada vez más omnipresente en cada hamburguesa o comida chatarra que nuestro estómago recibe. Además de la capacidad de miso para mejorar los niveles de colesterol, las semillas de soja de las cual se produce el miso contienen genisteínas isoflavonas, las cuales se ha demostrado que inhiben la capacidad del cáncer de crecer y extenderse.

3. La fuerza de la fermentación

La compleja combinación de ingredientes y el mágico proceso de la doble fermentación, transforman la soja en una fuerza digestiva a tener en cuenta. El proceso de fermentación ayuda a descomponer las proteínas complejas, aceites y carbohidratos que se encuentran en el miso apuntando a un mejor proceso digestivo.

Mientras que el miso está ganando amplia notoriedad por su capacidad de curar y mejorar la salud, muchas personas hablan también de la conectividad con la tierra que produce este alimento. Como yo lo veo, no hay nada que perder a la hora de probar el miso. ¡Anímate!