El agua es una elemento abundante en la toda la naturaleza al igual que en los seres vivos. Nuestro cuerpo tiene una elevada constitución de este vital elemento. Sin ella la vida no es posible. Todas las reacciones químicas que se requiere para vivir sólo suceden en entornos acuosos, es un solvente universal.

Nuestro cuerpo tiene que mantener un adecuado equilibrio en su balance hídrico. El agua corporal se obtiene de los ingresos a través del consumo de alimentos y en forma de líquidos. Se elimina a través de la orina (para diluir los desechos), en las materias fecales, la transpiración y la evaporación (con nuestra respiración). Los ingresos de agua a nuestro cuerpo deben superar o igualar los egresos. Ya que si ocurre lo opuesto nos estaremos deshidratando.

Para garantizar una buena disponibilidad de agua debemos consumir líquidos (agua, gaseosas sin azúcar, infusiones) en todas las ocasiones que tengamos sed. Además consumir entre 3 y 4 vasos distribuidos a lo largo del día es una buena estrategia. Mientras realicemos deportes el consumo de agua debe incrementarse antes y luego de realizarlo.

¡El agua es nuestra mejor aliada!