Existe un peso ideal para cada persona dependiente de su altura y sexo. Calcularlo es simple, pero mantenerse en él, en general no es nada fácil. Es frecuente tener algún grado de obesidad, que hace referencia a tener un exceso de grasa en el cuerpo.

Hay varios tipos de obesidad, dependiendo si se localiza en todo el cuerpo o en algunos sectores principalmente, los cuales son el abdomen y muslos. La obesidad tiene múltiples causas, dependiendo de la genética de cada persona así como una gran cantidad de hábitos.

La obesidad se produce por un desequilibrio entre el consumo y producción de grasas por el cuerpo y su destrucción. Este desequilibrio a lo largo del tiempo hace que se vaya acumulando grasa de más en varios órganos y tejidos del organismo.

La obesidad es un factor de riesgo cardiovascular, lo que significa que aumenta las posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas, como presión alta, diabetes, infartos, entre otras.

El fenómeno de la obesidad antes se veía sólo en personas bastante adultas, pero los cambios culturales han llevado que comience a aparecer en niños y adolescentes.

Para tratar la obesidad hay que modificar no sólo la alimentación sino incluir actividad física dentro de las actividades habituales de la persona, se tiene que generar un verdadero cambio de hábitos para que los logros alcanzados de bajar de peso se prolonguen en el tiempo.