Una sustancia es fundamental para el funcionamiento de nuestro organismo: el agua. La misma debe ser consumida de forma diaria para asegurar un adecuado aporte hídrico, sin el cual las múltiples funciones corporales no podrían realizarse.

En todo plan de ejercitación la hidratación ocupa un lugar destacado, asegurando cubrir las demandas, especialmente aumentadas por la transpiración.

Un gran debate se ha instalado en torno al rol del agua para adelgazar, que genera posiciones encontradas.

El agua tiene un efecto de saciedad en algunas personas, lo que determina que pueda ser consumida antes de cada ingesta de alimentos como forma de disminuir la cantidad de calorías ingeridas. Este mecanismo de utilizar el agua para adelgazar sólo en efectivo en algunas personas.

Por otra parte, el agua no contribuye a adelgazar pero colabora en el proceso. Toda persona que busque bajar de peso deberá consumir no menos de dos litros diarios de este preciado líquido, como forma de asegurar un correcto aporte. Un aporte de agua abundante permite eliminar todos los productos de desechos y toxinas propias del proceso de ejercitación y trabajo muscular.

No hay que tener temor, cualquier exceso de agua que se consumo el cuerpo es capaz de eliminarlo de forma rápido y eficaz.