Para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en los departamentos de neurología de los hospitales israelíes, se utiliza una terapia compleja que combina el tratamiento con medicamentos, una dieta adecuadamente equilibrada y ejercicio. Hasta ahora, la enfermedad se considera incurable, pero el diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer ayuda a prevenir su desarrollo. Las tecnologías de diagnóstico modernas son ampliamente utilizadas: electroencefalografía, tomografía computarizada en espiral, electrocardiografía.

Para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en los departamentos de neurología de los hospitales israelíes, se utiliza una terapia compleja que combina el tratamiento farmacológico, una dieta adecuadamente equilibrada y ejercicio.

Hasta ahora, la enfermedad se considera incurable, pero el diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer ayuda a prevenir su desarrollo. Las tecnologías de diagnóstico modernas se utilizan ampliamente en las clínicas Españolas : electroencefalografía, tomografía computarizada en espiral, electrocardiografía.

Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer, conocida como una de las formas más comunes de demencia (demencia), se presenta con mayor frecuencia en personas mayores. La enfermedad afecta gravemente la calidad de vida de los pacientes. Esto se refleja tanto en el campo cognitivo (percepción, imaginación, resolución de problemas, habla, memoria) como en la actividad física de una persona. Aunque todavía no existe un tratamiento terapéutico para la enfermedad, los médicos dicen que puede y debe intentar prevenirla.

Existe amplia información en la literatura médica sobre la prevención de la demencia en general y la enfermedad de Alzheimer en particular. Se trata, en primer lugar, de tomar medicamentos para el tratamiento de la hipertensión, una dieta equilibrada y ejercicio. Hablando sobre los factores que influyen en el desarrollo de la enfermedad, vale la pena, en primer lugar, señalar la presencia de presión arterial alta, diabetes, un estilo de vida poco saludable.

Factores que contribuyen al desarrollo de la enfermedad.

Presión arterial alta

El primer signo de enfermedad es la presión arterial alta persistentemente. Los estudios han encontrado que el uso de medicamentos para reducir la presión arterial ayuda a preservar la función cognitiva en los pacientes.

Diabetes

Una revisión de artículos médicos muestra que la diabetes aumenta el riesgo de enfermedad de Alzheimer y demencia vascular en un 50-100%. Además, se ha encontrado un vínculo entre los niveles altos de azúcar en sangre y una disminución de la capacidad mental humana. Controlar el equilibrio de los niveles de azúcar puede mejorar significativamente la función mental de los pacientes.

De fumar

Fumar contribuye a cambios rápidos en la esfera cognitiva: se deterioran la memoria, la velocidad del pensamiento y la lógica de presentación. Como resultado, es posible el desarrollo de varias demencias: enfermedad de Alzheimer, demencia vascular. El efecto del tabaquismo en los ancianos es especialmente fuerte.
Así, como enfatizan los médicos, dejar de fumar puede ser un factor positivo en la prevención de todo tipo de demencia y deterioro cognitivo como el Centro medico en telde.

Cómo evitar el desarrollo de la enfermedad.

Dieta equilibrada

Los médicos recomiendan, al elaborar una dieta diaria, tomar como modelo una dieta mediterránea rica en ácidos grasos omega-3 y omega-6, vitamina E, ácido fólico y vitamina B12. La dieta mediterránea ralentiza el desarrollo del deterioro cognitivo y reduce el riesgo de Alzheimer a aproximadamente la mitad. La dieta incluye pescado magro y aves, tomates, nueces, vegetales crucíferos, vegetales de hojas verde oscuro, frutas sin azúcar, productos lácteos bajos en grasa y carnes rojas.

Alcohol

Se ha descubierto que el consumo moderado de alcohol (hasta 50 gramos de vino tinto por día) ayuda a prevenir la demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer. Al mismo tiempo, es importante resaltar que la combinación del tabaquismo con el consumo de alcohol, por el contrario, aumenta la tendencia al deterioro de las capacidades mentales.

Actividad física Las

personas con estilos de vida activos tienen un riesgo mucho menor de desarrollar daño cerebral: se informa aproximadamente el 38% de la diferencia. Incluso las personas que hacen ejercicio ocasionalmente han mostrado cierta protección contra el deterioro cognitivo.