Presentamos una serie de consejos prácticos a la hora de comprar muebles y colchones, de cara a montar una decoración elegante y confortable en el hogar. Concretamente, para comprar un colchón, los consejos se centran en la toma de conciencia de la suspensión de cada modelo. Este criterio condiciona la seguridad y el confort de uso del modelo que nos llama la atención.

Autor: sensopur-Pixabay

Criterios para escoger un colchón

Existen tres tipos principales de suspensión para un colchón: el látex, la espuma, y los muelles. Un colchón de látex es algo firme, cómodo y bien aireado. Responde a las necesidades de cada clase de edad en materia de firmeza y no supone ningún riesgo de tener dolor de espalda tras su uso. Este material es duradero y sus alveolos garantizan una excelente ventilación, incluso si la tasa de humedad de la habitación es alta.

Con relación a la espuma, este material también es firme y cómodo, pero presenta a veces inconvenientes si se opta por un colchón de espuma de mala calidad. En efecto, este material es sensible a la humedad y al calor, indicando que no se adapta a una habitación con una alta tasa de humedad, ni tampoco a una habitación demasiado caliente.

La suspensión de los muelles encuentra su ventaja en el nivel de ventilación, pero este material se deforma rápidamente, y puede provocar problemas de espalda tras varios años de uso.

El relleno del colchón

A pesar de que es importante conocer dónde comprar un nuevo colchón, primeramente conviene preguntar si el relleno es el que mejor se adapta a nuestras expectativas. Esta característica es importante porque constituye una de las principales garantías del confort de uso del colchón.

Criterios para escoger un sillón

Un sillón puede ir de vestido de varias variedades de materiales, y cada una de ellas responde a necesidades diferentes. Por esta razón, para disponer de un modelo de mueble que se adapte realmente al uso que se va a hacer de él, es necesario fijarse en estos consejos, o sobre la característica principal, antes de hacer la selección.

Concretamente se trata de centrarse en las variantes del revestimiento que el producto puede presentar. Para tapizar este tipo de mueble, la mayoría de los fabricantes utiliza el cuero, el algodón, o un material sintético. En primer lugar habría que fijarse en el lado estético de cada uno de estos elementos, y ponerlo en relación con cada preferencia en particular. En todo caso, no hay que olvidar el lado práctico.

El cuero es muy apreciado por su elegancia, y si se cuida como es debido, es capaz de conservar su estado inicial durante varios años. No obstante, suele ser bastante costoso. En cuanto al algodón, es más asequible, pero este material también se mancha mucho. Su uso implica aplicar un tratamiento que límite la aparición de manchas. En cuanto al tejido sintético, suele ser más robusto, resistente a las manchas, y de tacto suave.