Una úlcera péptica suele producir un malestar continuo en la zona del vientre; el cual suele ir acompañado de ardor o agruras. Si una úlcera péptica se agrava y no recibe tratamiento, puede poner en serio riesgo la vida de la persona que la presenta; ya que puede dañar severamente la mucosa y el tejido que recubre el interior del estómago y el intestino delgado; además de propiciar una hemorragia interna.

Si presentas síntomas de la úlcera péptica, no dudes en acudir a tu médico; ya que su pronta detección y comienzo con el tratamiento son esenciales para poder combatirla, reducirla y eliminarla correctamente. No importa si sospechas tener una úlcera o gastritis, lo importante es acudir a un especialista.

A continuación te presentamos los principales síntomas de la úlcera péptica:

-Ardor y dolor en el área del vientre, o bien, en la zona del diafragma. Este tipo de dolor suele acentuarse o aparecer con mayor regularidad por las noches y tras la ingesta de alimentos; además de que, comúnmente, se presenta al menos 3 veces por semana.

-Agruras

-En ocasiones, sobre todo si se trata de una úlcera duodenal, el color y consistencia de las heces puede cambiar; si se trata de una úlcera importante, puede presentarse sangrado en las heces.

-En escasos casos no se presenta ningún síntoma y sólo cuando la úlcera se agrava puede detectarse la presencia de esta en algún órgano del sistema digestivo. Este tipo de úlceras pépticas son las más peligrosas, ya que se suelen diagnosticar ya cuando se encuentran demasiado avanzadas y pueden producir hemorragias, así como serias complicaciones al estado de salud del paciente.

-Eructos y peditos (o pedotes)

-Sensación de náuseas y vómitos

En caso de que presentes uno o más de los síntomas que hemos menciondo anteriormente, debes acudir con un médico especialista para que evalué tu estado; recuerda que la detección a tiempo y el tratamiento de una úlcera péptica es esencial para una correcta recuperación.