El HidroPilates (o Water Pilates), es un nuevo sistema de trabajo que incorpora ejercicios de Pilates en el medio acuático, incorporados por primera vez en Argentina por el Prof. Fernando Villaverde en el año 2006, y que sigue presentándolo en Uruguay y Brasil, con gran repercusión de sus alumnos.

Las piscinas, tanto de clubes, hoteles y spa, de a poco van incorporando esta técnica, que además de preparar al cuerpo sirve como una terapia dentro del agua.

Esta técnica esta diseñada para mejorar la condición física y mental de la persona. Es una forma de desarrollar fuerza y flexibilidad de un modo equilibrado y de mejorar los síntomas de lesiones con rapidez y éxito, en un ámbito de impacto disminuido y con la contención del agua.

Las propiedades del agua hacen diferente el ejercicio en este medio:

  • La temperatura del agua puede bajar la temperatura corporal y dificultar la termorregulación, afectando a la frecuencia cardiaca y a la sensación de intensidad durante el ejercicio.
  • El peso del cuerpo es aproximadamente un 90% menos en el agua.
  • La flotabilidad reduce la tensión en las articulaciones.
  • En el medio acuático se disminuye la presión sobre las vértebras.
  • Existe una cierta liberación del trabajo de la musculatura tónica/postural.
  • La presión hidrostática estimula los mecanismos respiratorios.
  • La sensación de gravedad depende de la profundidad del medio donde estés.

Cualquier movimiento que se realice en el agua tendrá una resistencia a vencer mayor que la del aire. Aprovecharemos esta resistencia para la realización de diferentes ejercicios en todos los planos de movimiento, con la ventaja que el sujeto puede elegir el nivel de resistencia: a más fuerza realizada más resistencia ofrece el agua.

Esta resistencia también puede incrementarse con utilización de material, consiguiendo que a una misma velocidad de movimiento la fuerza a realizar sea superior.

Los movimientos no se hacen de cualquier manera, sino que están diseñados para ejercitar en su máxima extensión cada músculo y se basan en seis principios: concentración, control, centralización, fluidez, precisión y respiración.

En cuanto a la respiración, lo que ocurre es que hay que combinar las inspiraciones y las espiraciones con la fuerza y la relajación de los músculos, en su movimiento con el agua.

En el agua, la intensidad aumenta cuando brazos y piernas se mueven hacia abajo contra la flotación. Ésta facilitará los movimientos hacia arriba y proporcionará resistencia a los movimientos hacia abajo (Fawcett, 1992).

La práctica de los ejercicios se debería hacer a una temperatura agradable o tibia y a una profundidad a la altura del pecho y/o la cintura aproximadamente, dependiendo de los ejercicios y el objetivo de la sesión.

Hay que tener en cuenta que cada vez que se realiza un movimiento hay que dejar un cierto tiempo para “superar” las corrientes e intentar mantener siempre una correcta alineación respetando los principios del Método. También que en cuanto ponemos a una persona en posición horizontal bien sujeta al borde de una piscina o bien a una colchoneta, se produce de inmediato una co-contracción mayor del transverso y la musculatura paravertebral profunda de la que se produce en el medio terrestre, algo a lo que, si el individuo une una contracción volitiva/voluntaria estará trabajando mucho más esa musculatura.

Además, se trata de reforzar la zona del “centro de energía”, formado por la pelvis, glúteos, abdomen y cadera, y una vez conseguido esto podemos descargar otra regiones del cuerpo como los hombros, cuello, piernas, etc. Muchas de las lesiones y dolores que el hombre sufre, son debidas a malas posturas que se generan al no tener en correcta forma la parte del cuerpo que marca el centro de gravedad.

Siempre se podrán utilizar materiales con el fin de ayudar o resistir dichos movimientos. Estas técnicas se complementan con el fin de desarrollar fuerza, equilibrio o relajación con el movimiento completo de todo el cuerpo.

Beneficios generales del Pilates en el agua

  • Relajación
  • Reducción del dolor y espasmos musculares
  • Aumento de la fuerza y de la amplitud articular
  • Bienestar psicológico
  • Mayor percepción del transverso

Cualquier persona puede realizar este tipo de ejercicios en el agua, desde los más pequeños a los más mayores. Alivia los problemas de espalda, caderas, rodillas, cuello, osteoporosis, lesiones deportivas, aumenta la autoestima y estiliza la figura, así que a no dejar de saber donde tienes un profesor capacitado para iniciar ya tus clases.

Fernando Ariel Villaverde | hidrofitfv@yahoo.com.ar | www.hidrofit.com.ar