Nuestro aparato osteoarticular nos permite mantener la posición de pie y una gran libertad de movimientos. Las articulaciones son estructuras que permiten el movimiento de los huesos entre sí. La actividad física habitual o la práctica de Pilates requieren que las articulaciones funciones a la perfección, logrando realizar aquellos movimientos más precisos de forma perfecta.

En algunas situaciones los tendones que conforman una articulación pueden sobre distenderse, lo que produce un esguince. Esta situación es habitual en la vida diaria, pero más frecuentemente ocurre en la práctica de un deporte.

Alguna de las articulaciones tiene mayor riesgo de sufrir un esguince, se destaca el tobillo en primer lugar, luego le sigue muñeca y hombro en menor proporción. El esguince provoca dolor y requiere que el deportista detenga su actividad inmediatamente y realice reposo por varios días.

Hay que extremar los cuidados en el calzado que se utiliza así como las condiciones en que se practica un deporte. El estado de la cancha puede predisponer a una mayor demanda de las articulaciones de los miembros inferiores. Existe la posibilidad de utilizar una tobillera, que es una venda ajustada que contribuye a una mejor estabilidad de dicha articulación para prevenir esguinces de tobillo.