La práctica de un deporte puede realizarse por placer o competición. Aquellas personas que deseen practicar un deporte para competir requieren realizar un entrenamiento de alto rendimiento. El mismo consta de varias horas de entrenamiento de forma diaria para adaptar al cuerpo y que pueda responder a las demandas que el ejercicio intenso impone.

Cada deporte tiene su técnica de entrenamiento de alto rendimiento particular, que van desde la adecuada entrada en calor hasta el aumento de la masa muscular así como el aumento de la flexibilidad de las articulaciones para lograr mejores movimientos.

El entrenamiento de alto rendimiento no sólo implica la realización de muchas horas de ejercicio físico, sino una forma de alimentación, la misma es hipercalórica para aportar todos los nutrientes que exigen una preparación intensa. La actividad física intensa produce un gran gasto energético en el organismo y se requiere contar con las reservas necesarias para una buen performance deportiva.

Un deportista de competición no se entrena en poco tiempo, se requiere de un equipo que lo apoye, con gran experiencia en formación de alto rendimiento. Sólo de esta forma se logrará que el deportista alcance sus mejores resultados profesionales en el mediano y largo plazo.