La actividad física es muy beneficiosa no sólo para el cuerpo sino la mente, la misma produce la generación de endorfinas que aumentan nuestra satisfacción y autoestima.

Un aspecto olvidado por los deportistas es el sueño, el mismo es un eslabón clave en todo proceso de entrenamiento, al igual que la nutrición deportiva.

Toda persona que se dedica a la práctica deportiva profesional o semiprofesional debe saber que el dormir cumple una función física de descanso del metabolismo corporal y una función mental, que permite la generación de nuevas sinapsis entre las neuronas, contribuye a la fijación de la memoria y el rendimiento físico e intelectual. También se produce una descarga de algunos neurotransmisores y permite el descanso del aparato osteoarticular.

El tiempo de descanso recomendado es entre 8 a 9 horas para lograr el mejor rendimiento deportivo. Las jornadas de pocas horas de sueño actúan como un factor desestabilizante, que favorece el estrés de la persona y su menor rendimiento. Sus capacidades de atención, movilidad y coordinación serán afectadas, desde una forma imperceptible hasta evidentes cambios.

Por este motivo, todo plan de entrenamiento serio debe incluir los aspectos del sueño dentro de su programa para aspirar a lograr los mejores resultados del deportista.