La actividad física activa el funcionamiento de todo nuestro órganos y tejidos, las células aumentan su metabolismo para cumplir las demandas que se les imponen. Nuestro corazón late más deprisa, la sangre circula a  mayor velocidad y los vasos sanguíneos se hacen más flexibles, todas estas ventajas contribuyen a disminuir la incidencia de problemas cardíacos.

Otras de las ventajas del deporte, poco comentadas es el aumento de las defensas corporales. Nuestro sistema inmune es sensible a todas las influencias del cuerpo, que van desde las físicas a las psicológicas. La actividad física mejora el autoestima, el humor y contribuye al desarrollo de la personalidad, todos estos aspectos estimulan al sistema inmune.

Por otra parte, la actividad física expone al cuerpo a múltiples ambientes, lo que estimula la mayor generación de defensas para una diversidad de agentes causantes de enfermedades.

Las personas que realizan actividad física regularmente están menos propensas a enfermarse, en caso de padecer alguna patología, la misma es más leve que el resto de las personas. La actividad física también permite que la recuperación luego de una cirugía sea más rápida y sin dolor, se pueden retomar las labores de la vida diaria de forma más precoz y la recuperación es extraordinaria.