Como es conocido el ejercitar el cuerpo conlleva a tener una salud adecuada del organismo, una vida de precaución que debería ser tomada por todas las personas. Muchas personas están acostumbradas a asistir regularmente al gimnasio o a realizar actividades físicas sin ningún tipo de problemas, pero muchas otras no están acostumbradas, ni pueden tampoco alcanzar un ritmo de vida de ese tipo.

Para poder explicar este tipo de comportamiento, se han realizado estudios en los EEUU, llegando a sorprendentes conclusiones. no quiero hacer ejercicio

Y es que una biología cerebral distinta podría explicar el porqué algunas personas tienden a no ser activas mientras que otras no dejan de mantener en actividad sus cuerpos. Esto podría deberse según el estudio a que algunos cerebros podrían estimular de una manera muy natural una conducta inquieta, que ayuda a quemar calorías y a controlar el peso de la persona.

El estudio se llevo a cabo en ratas, estos animales criados primeramente para ser delgadas eran sumamente sensibles a una sustancia química conocida como orexina A, que es producida por el cerebro, la función de la misma es estimular el apetito y el movimiento espontaneo. Mientras que las ratas criadas para ser obesas no eran fácilmente estimuladas por esta sustancia, se concluyo que los receptores de orexina A de los cerebros de las ratas delgadas eran mayores que los de las ratas obesas.

La investigadora Catherine M. Kotz, del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de la Universidad de Minnesota y el Centro de Obesidad de Minnesota afirma que esta investigación apunta a demostrar que el movimiento inconsciente de las personas ayuda a quemar calorías y ayuda además a controlar el peso.